Ojito: los neurocientíficos advierten contra los juegos de entrenamiento mental

Visto en Mentes

 

Imagen: Wetwebwork (Flickr, CC)
Imagen: Wetwebwork (Flickr, CC)

 

A las empresas que comercializan los llamados "Brain Games" (juegos para la mente) se les está yendo la mano respecto a las bondades de un sistema cuyos resultados no tienen respaldo científico. Esto no lo digo yo, sino 73 psicólogos cognitivos y neurocientíficos de todo el mundo en una carta abierta publicada esta semana por el Instituto Max Planck y la Universidad de Stanford y que ha provocado bastante revuelo.

Lo que dice este nutrido grupo de científicos en su carta es que la afirmación de que estos juegos retrasan el envejecimiento cerebral y mejoran algunas capacidades cognitivas es exagerada y engañosa y no se basa en pruebas científicas. "La promesa de una solución mágica", escriben, "le resta valor a lo que está mejor probado hasta la fecha, que es que la salud cognitiva en la edad avanzada es el resultado de estilos de vida saludables a largo plazo". "Las afirmaciones exageradas y engañosas explotan la preocupación de los mayores por el deterioro cognitivo. Animamos a una validación e investigación cuidadosa y continua en este campo".

[En Neurolab: Tu cerebro ‘engorda’ cuando aprendes un idioma]

El negocio de los juegos mentales o cerebrales mueve varios millones de euros al año en todo el mundo y ha proliferado con productos que ofrecen mejorar la memoria, la capacidad de resolver problemas y en algunos casos, hasta prevenir el alzhéimer. Muchos de estas empresas aseguran que sus desarrollos están avalados por estudios científicos, pero para los firmantes de la carta esto solo sucede de manera tangencial. De hecho, recuerdan, los metaanálisis realizados hasta ahora indican lo contrario, los juegos mentales no tienen efectos globales en la capacidad cognitiva.

La clave está en un aspecto que resaltan los especialistas reclutados por el científico Ulman Lindenberger, del Instituto Max Planck de Desarrollo Humano. La mayoría de estos juegos, explican, miden la mejora de una capacidad como la memoria basándose en una sola tarea, cuando lo que se debe medir es una variedad de ejercicios que representan el estado de esta habilidad. Las empresas, sostienen los autores de la carta, no trazan una línea clara entre las mejoras en una tarea particular y las mejoras en la capacidad cognitiva general y consideran que eso es un fraude a los consumidores.

[En Neurolab: La curiosidad actúa como una ventosa del conocimiento]

A pesar de todo, no todos los neurocientíficos respaldan esta opinión de "consenso". Según cuenta el diario británico The Guardian, el prestigioso científico Michael Merzenich está muy enfadado con los autores de la carta a los que califica de irresponsable. Merzenich, uno de los padres de las teorías sobre la plasticidad cerebral, es el fundador de una empresa llamada Posit Science que desarrolla juegos y sistemas para mejorar el aprendizaje de los alumnos con problemas en las primeras fases de la educación, además de otros juegos mentales que se venden en todo el mundo.

“El doctor Merzenich tiene un excelente pasado como científico y ha hecho algunos trabajos realmente extraordinarios con la plasticidad y la audición de roedores", responde Lindenberger. "Pero es justo decir que la inmensa mayoría de la gente que hace intervenciones cognitivas en adultos no cree que haya pruebas de que se puedan aumentar las habilidades cognitivas de manera general".Roberto Cabeza, neurocientífico de la Universidad de Duke, recuerda que hay muchas otras maneras de mantener en forma el cerebro sin necesidad de recurrir a juegos, como hacer ejercicio. Los resultados del ejercicio físico sí están demostrados y las horas que se dedican a un juego mental, insiste, son horas qUe le quitas a otras actividades igualmente válidas como tocar un instrumento musical o pasar tiempo con la familia.

Por  | Neurolab

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada