El mapa de la empatía aplicado al ámbito educativo. ¿Para qué sirve?








Cualquier alumno que se precie tiene unas características que podrían considerarse comunes y que son:
Aspiraciones
Necesidades
Frustraciones



Partiendo de estas tres premisas es donde el mapa de la empatía genera seis preguntas básicas con las que poder entender mejor a las personas y, por ende, a tus alumnos.
Los 6 elementos básicos del mapa de la empatía. Haciendo las mejores preguntas para obtener un mayor y mejor conocimiento de tus alumnos.


1. ¿Qué piensa y siente el alumno? Hay que preocuparse y ocuparse de los que piensa y siente cada alumno. Para hacerlo es indispensable tener en cuenta los siguientes aspectos:
Conocer qué mueve al alumno.
Saber cuáles son sus verdaderas preocupaciones.
Descubrir lo que realmente le importa y no es capaz de verbalizar.
Preguntarle cuáles son sus intereses, preocupaciones y aspiraciones.



2. ¿Qué dice y hace el alumno? Es fundamental para el buen conocimiento de cualquier alumno conocer tanto lo que dice como lo que hace. Para ello se puede partir de las siguientes premisas:
Observar su comportamiento en el aula.
Valorar su presencia, su modo de comportarse.
Tener muy en cuenta a las personas con las que habla y establece relaciones.
Apreciar aquello que para el alumno es realmente importante porque es capaz de verbalizarlo.
Aprender a distinguir entre lo que dice y hace y lo que en realidad piensa.



3. ¿Qué ve el alumno? Esta tercera pregunta se basa en todo lo que rodea a un alumno. En este sentido cabe insistir en:
Averiguar cuál es el entorno en el que se mueve el alumno.
Conocer a las personas que forman parte esencial de dicho entorno.
Descubrir la problemática que puede provocar dicho entorno en el alumno.



4. ¿Qué escucha el alumno? Un alumno es lo que es en muchas ocasiones no sólo por el entorno, sino por lo que escucha en ese entorno. Por tanto, se trata de:
Descubrir lo que escucha el alumno en su entorno.
Establecer diferencias entre lo que escucha de sus familias y lo que escucha de sus alumnos.
Averiguar qué personas, familiares o compañeros, son los que ejercen una mayor influencia en el alumno.
Averiguar qué medios son los que usa el alumno a la hora de escuchar (medios naturales o artificiales como redes sociales o mensajería instantánea).



5. ¿Qué frustra al alumno? El camino hacia la madurez no está exenta de frustraciones. Como docente debes tener este aspecto muy presente a la hora de llegar a conocer a un alumno. Por eso se trata de:
Saber cuáles son las principales frustraciones del alumno.
Descubrir a qué le tiene miedo y de qué manera puede verbalizarlo.
Conocer cuáles son los elementos u obstáculos que producen el miedo y la frustración en el alumno.



6. ¿Qué motiva al alumno? La motivación es el motor del que nace la fuerza interior de un alumno. De ahí que sea tan importante:
Saber qué objetivos, necesidades y deseos tiene el alumno.
Descubrir cómo hará el alumno para conseguir dichos objetivos.
Conocer los medios que el alumno empleará para alcanzar los objetivos que se haya propuesto.



Como ves, el mapa de la empatía tiene como objeto una mayor personalización del conocimiento del alumnos. La empatía sólo sirve en tanto en cuanto dispones de la información esencial del alumno al que quieras ayudar, al que quieres conocer más y mejor. Mediante el mapa de la empatía la segmentación, es decir, la categorización y etiquetación se transforma en personalización, conocimiento profundo que se traducirá en un ayuda afectiva y efectiva en el tiempo.




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